Colapso en la guardia del Hospital de Diamante tras el ingreso de varios pacientes en crisis por casos de consumos problemáticos
Hubo agresiones, rotura de vidrios y falta de camas durante el fin de semana. La directora del hospital advirtió que el sistema está desbordado y habló de una emergencia en salud mental.

La guardia del Hospital San José atravesó un fin de semana crítico que dejó en evidencia el límite operativo del centro de salud. El ingreso simultáneo de varios pacientes con cuadros de crisis, muchos vinculados al consumo problemático, provocó una situación de colapso que obligó a reorganizar la atención y generó episodios de violencia dentro del establecimiento.
La directora del hospital, María José Echenique, confirmó que durante la jornada ingresaron alrededor de diez personas con estados de exaltación, descompensación física y problemas de salud mental, lo que superó la capacidad de respuesta de la guardia.
Según detalló, seis pacientes debieron ser internados y luego derivados a centros especializados, mientras que otros tuvieron que ser contenidos en el mismo hospital ante la falta de lugares disponibles. La situación obligó a utilizar camas en distintos sectores del edificio, ya que la institución no cuenta con infraestructura preparada para atender este tipo de emergencias de manera simultánea.
El momento más tenso se vivió cuando algunos de los pacientes protagonizaron episodios de agresividad. Durante la intervención del personal se registraron golpes contra efectivos policiales y trabajadores de la salud, además de daños materiales en la guardia, donde se rompieron vidrios en medio del desorden.
Echenique explicó que el hospital funciona como centro de contención inicial porque en la ciudad no existe una guardia de salud mental activa durante las 24 horas, lo que hace que todos los casos urgentes terminen siendo derivados al mismo lugar. A esto se suma la falta de recursos humanos especializados, ya que el establecimiento cuenta con un solo psiquiatra, dedicado principalmente a la atención infantil y adolescente.
La directora fue contundente al describir el panorama actual y aseguró que el sistema se encuentra desbordado. Señaló que la capacidad operativa es limitada, que los casos vienen en aumento y que cada vez resulta más difícil dar respuesta adecuada ante situaciones complejas.
También indicó que muchos de los episodios atendidos están relacionados con el consumo de sustancias, aunque el hospital no dispone de los medios necesarios para realizar análisis toxicológicos, lo que dificulta el diagnóstico preciso y el tratamiento inmediato.
Finalmente, advirtió que la problemática excede al hospital y que la situación actual refleja una crisis más amplia. Sostuvo que se trata de una emergencia en salud mental que requiere la intervención de distintas áreas del Estado y de la comunidad, ya que el sistema sanitario por sí solo no puede sostener la demanda creciente.
FUENTE: UNO Entre Ríos





























