El Carnaval del País proyecta una inversión superior a $3.000 millones para 2027
Papelitos, Marí Marí, Kamarr y O’Bahía ya trabajan en sus propuestas para la próxima temporada. Entre las cuatro comparsas estiman desembolsar entre $3.070 y $3.140 millones, mientras crece la expectativa por la convocatoria de público.

Aunque todavía faltan meses para que las luces vuelvan a encenderse en el Corsódromo de Gualeguaychú, el Carnaval del País 2027 ya comenzó a tomar forma. En los talleres de las cuatro comparsas que participarán de la próxima edición avanzan la construcción de carrozas, espaldares y vestuarios, además de los ensayos musicales y el armado de las distintas propuestas de puesta en escena.
Detrás de ese trabajo existe una inversión de gran magnitud. De acuerdo con las estimaciones brindadas por directores y dirigentes de las instituciones, Papelitos, Marí Marí, Kamarr y O’Bahía proyectan destinar entre $3.070 y $3.140 millones para construir y poner en escena sus espectáculos.
Papelitos, del Club Juventud Unida, calcula entre $750 y $770 millones; Marí Marí, del Club Central Entrerriano, unos $800 millones; Kamarr, del Club Sirio Libanés, también alrededor de $800 millones; mientras que O’Bahía, del Club de Pescadores, prevé una inversión de entre $720 y $770 millones.
Las cifras incluyen distintos componentes de la producción, desde materiales y mano de obra hasta carrozas, vestuarios, música, tecnología y puesta en escena.
Papelitos apunta al sexto título consecutivo
La comparsa del Club Juventud Unida llegará a la temporada 2027 como campeona de las últimas cinco ediciones y volverá a apostar por una producción de gran escala.
Su director, Juane Villagra, estimó la inversión entre 750 y 770 millones de pesos, por encima de los aproximadamente 600 millones destinados durante la temporada anterior.
Parte de la explicación está en las inversiones realizadas previamente en tecnología y materiales, que permitieron reducir algunos desembolsos para la nueva edición.
Villagra también destacó que los recursos generados por el Carnaval tienen impacto en otras áreas del Club Juventud Unida, incluyendo infraestructura y las diferentes disciplinas deportivas que desarrolla la institución.
En cuanto a la construcción, señaló que los trabajos avanzan en vestuarios y carrozas, mientras que los espaldares presentan un ritmo algo menor. La música ya fue compuesta y se encuentra en etapa de ensayo y grabación, al igual que los trabajos de puesta en escena, ballet, batucada y pasista.
Marí Marí busca recuperar protagonismo
En Marí Marí, la inversión prevista ronda los $800 millones. El director Grego Fariña explicó que la temporada pasada demandó unos 650 millones y que el resultado económico permitió al club recuperar algo más de esa inversión.
El dirigente planteó además una preocupación que atraviesa a las distintas comparsas: la necesidad de recuperar la convocatoria de público.
“Me encantaría volver a ver tribunas llenas en las noches de enero”, manifestó, al tiempo que reclamó mayor difusión para el evento.
En los talleres, los trabajos avanzan de acuerdo con el cronograma previsto. Si bien se registraron algunos retrasos en los vestuarios, el director aseguró que pudieron ser corregidos y que la intención es llegar prácticamente completos a la primera noche.
Kamarr renueva su estructura y apuesta fuerte
El Club Sirio Libanés también proyecta una inversión cercana a los $800 millones para la próxima temporada.
La comparsa tendrá un equipo de dirección renovado, encabezado por Joaquín Villanova, acompañado por Vanesa Mantegaza. En carrozas trabaja Adrián Ovalle y la puesta en escena estará a cargo de Natalia Miño Raffo.
Villanova destacó que los trabajos se desarrollan de acuerdo con el cronograma previsto y que existe un avance importante en carrozas y vestuario.
La banda Caravana de Carnaval, dirigida por Hernán Archaina, ya trabaja en las grabaciones, mientras que la batucada Tempo do Samba ensaya desde mayo junto a la pasista Zaira Yulán.
La convocatoria para integrar la comparsa también comenzó a mostrar resultados: según explicó el director, más de 600 personas se inscribieron durante la última actividad organizada por la institución.
O’Bahía proyecta hasta $770 millones
En el Club de Pescadores, O’Bahía calcula una inversión de entre $720 y $770 millones, incluyendo la puesta en escena.
El dirigente “Coco” Peverelli explicó que la cifra representa un crecimiento respecto de los aproximadamente 620 millones destinados durante la edición anterior. Parte de los recursos recuperados fueron destinados a obras y gastos propios del club, además de iniciar la construcción de la comparsa para 2027.
Los trabajos comenzaron en mayo con el diseño y acondicionamiento de los talleres. En julio se inició la construcción de carrozas y en agosto comenzó el trabajo sobre los espaldares.
Actualmente funcionan los distintos talleres y se prevé que la cantidad de trabajadores aumente progresivamente hasta alcanzar su mayor nivel entre diciembre y enero.
Público y clima, dos variables determinantes
Más allá de los millones invertidos y del avance artístico, las cuatro comparsas enfrentan una misma preocupación: la respuesta del público y las condiciones climáticas durante la temporada.
Una inversión de esta magnitud requiere que las noches previstas puedan desarrollarse y que la venta de entradas acompañe las expectativas de los clubes.
Desde Papelitos remarcaron la importancia de contar con condiciones climáticas favorables para completar la programación. En O’Bahía, en tanto, señalaron además el impacto que pueden tener la situación económica de las familias y el precio de las entradas sobre la llegada de turistas.
Peverelli planteó como referencia alcanzar o superar las 75.000 entradas generales, sin considerar descuentos, además de las ubicaciones.
Una industria que funciona todo el año
Los números proyectados para 2027 permiten dimensionar el movimiento que genera el Carnaval del País más allá de las noches de verano.
Los más de $3.000 millones previstos por las cuatro comparsas se distribuyen entre materiales, trabajadores, diseñadores, talleres, estructuras, vestuarios, música, tecnología, transporte y diferentes servicios vinculados con la producción.
Para los clubes, además, el Carnaval representa una fuente de recursos que puede contribuir al financiamiento de obras, infraestructura y otras actividades institucionales y deportivas durante el resto del año.
Mientras las cuatro comparsas aceleran sus trabajos rumbo a enero, la próxima edición comienza a definirse entre talleres y galpones. Las carrozas avanzan, los vestuarios toman forma y las bandas y batucadas preparan sus repertorios.
La gran incógnita quedará para el verano: cuánto público acompañará la propuesta y cómo responderá la temporada a las condiciones económicas y climáticas. De esa combinación dependerá buena parte de la ecuación detrás de una producción que, antes de llegar al Corsódromo, ya moviliza miles de millones de pesos.
FUENTE: AHORA El Día








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