Denuncian que el acusado del triple crimen envió amenazas desde la cárcel de Gualeguaychú
La defensa de la familia de las víctimas pidió medidas urgentes tras la detección de mensajes intimidantes que habrían sido enviados desde el penal. Apuntan a fallas en el sistema de control.

El caso que conmocionó a Córdoba y Entre Ríos sumó un nuevo capítulo. Pablo Laurta, imputado por el asesinato de Luna Giardina, Mariel Zamudio y el remisero Martín Palacio, fue denunciado por presuntamente enviar amenazas desde la Unidad Penal de Gualeguaychú.
La presentación fue realizada por la abogada Marina Romano, quien representa a familiares de las víctimas. Según se informó, los mensajes intimidantes habrían sido dirigidos al entorno más cercano de la familia Giardina, generando preocupación y temor.
Entre las frases recibidas se mencionan advertencias vinculadas a una posible recuperación de la libertad y a la aparición de “la verdad”, lo que encendió las alarmas en el ámbito judicial. La situación fue confirmada a partir de una notificación de la fiscalía a la querella, tras la radicación de la denuncia.
Desde la representación legal de las víctimas se consideró el hecho como grave, no solo por el contenido de los mensajes, sino por la posibilidad de que hayan sido enviados desde un contexto de encierro, lo que plantea interrogantes sobre los controles dentro del sistema penitenciario.
En este marco, se solicitarán medidas urgentes para impedir cualquier tipo de contacto del acusado con el exterior y reforzar la seguridad de los familiares, quienes aún atraviesan las consecuencias del hecho ocurrido en octubre del año pasado.
El caso tiene como antecedente un raid delictivo que comenzó el 8 de octubre, cuando el remisero Martín Palacio realizó un viaje hacia Córdoba y perdió contacto con su familia. Su vehículo fue hallado incendiado horas más tarde y, según la investigación, Laurta habría sido el último pasajero.
El imputado también está acusado de asesinar a su expareja y a la madre de ella en la provincia de Córdoba, para luego huir con el hijo que tenía con la joven. La fuga finalizó días después, el 12 de octubre, cuando fue detenido en un hotel de Gualeguaychú.
Las víctimas habían realizado denuncias previas por violencia de género, contaban con medidas de restricción y dispositivos de alerta, elementos que no lograron evitar el desenlace fatal.
La causa continúa en investigación y ahora suma un nuevo eje vinculado a las condiciones de detención y posibles fallas en los mecanismos de control penitenciario.
FUENTE: GualeDigital



























