Avanza el plan para erradicar la tracción a sangre con foco en bienestar animal e inclusión social
El Municipio impulsa el registro y chipeo de equinos y trabaja en la reglamentación de la ordenanza vigente, con alternativas laborales para quienes dependen de la actividad.

La Municipalidad de Gualeguaychú avanza en la implementación de políticas públicas orientadas a eliminar progresivamente la tracción a sangre en el ejido urbano, con un enfoque integral que combina bienestar animal e inclusión social.
En ese marco, la subsecretaria de Ambiente y Seguridad Alimentaria, Ivana Zecca, detalló que una de las principales herramientas en desarrollo es el Registro Único Municipal de Equinos, una iniciativa que permitirá identificar, censar y controlar la población equina en la ciudad.
La funcionaria explicó que el proceso se enmarca en la aplicación de la Ordenanza Nº 12.837/2023, que creó el Programa de Sustitución de Vehículos de Tracción Animal. Actualmente, el Ejecutivo trabaja en su reglamentación para lograr una implementación “más efectiva y viable”, ya que, si bien la normativa establecía un plazo de 12 meses para su puesta en marcha, aún no se ha concretado plenamente.
Zecca remarcó que la política no se limita al retiro de los animales de la actividad, sino que contempla su destino y cuidado a largo plazo. En ese sentido, indicó que los equinos serán incorporados al registro municipal mediante un sistema de chipeo, que permitirá su identificación individual, mejorar el control sanitario y establecer responsabilidades sobre su tenencia.
“El chipeo facilita la trazabilidad y contribuye a prevenir situaciones de abandono, extravío o circulación indebida en la vía pública”, señaló, al tiempo que destacó que esta herramienta fortalece tanto la seguridad urbana como el bienestar animal.
En una primera etapa, el registro se aplica sobre equinos secuestrados en operativos de control, aunque se prevé su ampliación progresiva al resto de la población.
Además del eje ambiental, la funcionaria subrayó la necesidad de incorporar una mirada social en el proceso. “Es fundamental acompañar a las personas que dependen de esta actividad para evitar que los animales vuelvan a ser utilizados en condiciones inadecuadas”, sostuvo.
En ese sentido, el programa contempla la generación de alternativas laborales mediante capacitaciones, acceso a herramientas y reconversión productiva, con la intervención articulada de distintas áreas municipales y actores institucionales.
La normativa vigente también establece mecanismos para el destino de los equinos, que podrán ser relocalizados, dados en adopción responsable o permanecer bajo supervisión, siempre priorizando su bienestar.
Con este conjunto de medidas, el Municipio busca avanzar hacia un ordenamiento integral que permita eliminar la tracción a sangre en la ciudad, garantizando al mismo tiempo soluciones sostenibles tanto para los animales como para las personas involucradas en la actividad.
FUENTE: AHORA El Día





























