La industria entrerriana se mantiene estable, pero cae el empleo y crecen las diferencias entre sectores
Un informe de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) analiza la evolución de la actividad fabril durante 2026 y advierte un escenario con tendencias contrapuestas. Mientras avanzan la producción porcina, la molienda de soja, las bebidas y algunas ramas metalmecánicas, retroceden la actividad bovina, sectores forestoindustriales y el empleo industrial registrado.

La industria de Entre Ríos atraviesa un escenario de estabilidad relativa, aunque con comportamientos muy diferentes según cada rama de actividad. Así surge del informe de Coyuntura Industrial de Entre Ríos correspondiente a agosto, que reúne indicadores de producción, empleo, consumo energético y exportaciones para analizar la evolución del sector.
De acuerdo con el documento, los principales sectores industriales presentan comportamientos que van desde la estabilidad hasta la contracción, mientras que algunas actividades consiguieron ampliar sus niveles de producción. Entre los sectores con mejor desempeño aparecen la producción porcina, la molienda de soja, la elaboración de bebidas y distintas ramas vinculadas a la maquinaria y los remolques.
La producción de carnes muestra resultados dispares
Dentro de la actividad cárnica, la faena porcina es el indicador que presenta el mejor comportamiento. En junio de 2026 se faenaron 39.432 cabezas, un 19,1% más que en el mismo mes del año anterior. En el acumulado del año, la actividad registra un crecimiento del 10,8% respecto de 2025. El informe señala que se trata de una expansión sostenida que se viene registrando durante varios años.
La situación es diferente en el sector bovino. La faena alcanzó las 39.896 cabezas en junio, con una caída interanual del 7,1%. El acumulado de los primeros meses de 2026 se ubica 10,4% por debajo del mismo período de 2025, configurando una tendencia de retroceso que excede las oscilaciones mensuales.
En tanto, la faena aviar se mantiene prácticamente estable en el acumulado anual. En junio alcanzó 31.537.912 cabezas, un 9,5% más que en igual mes de 2025, aunque el acumulado de 2026 permanece 0,4% por debajo del año anterior. El informe caracteriza a esta actividad como una serie que presenta oscilaciones mensuales, pero sin una dirección definida.
Subas en las moliendas, aunque con matices
Las actividades vinculadas a la molienda también presentan comportamientos diferentes.
La molienda de soja aparece entre las ramas más dinámicas: en junio procesó 46.503 toneladas, con un incremento interanual del 24,5%. En el acumulado de 2026 registra una mejora del 3,4% frente al mismo período de 2025.
La molienda de trigo, por su parte, alcanzó 16.408 toneladas en junio y creció 7,7% interanual. Sin embargo, el acumulado anual todavía muestra una caída del 4% respecto de 2025.
También la molienda de arroz mostró una recuperación mensual: llegó a 85.667 toneladas en junio, un 13,2% más que un año atrás. Pese a este crecimiento, el acumulado del año permanece 2,2% por debajo del registrado en 2025.
La actividad metalmecánica continúa por debajo de 2025
Otro de los indicadores analizados es el índice de actividad metalmecánica elaborado por ADIMRA. El informe señala que la actividad permanece por debajo de los niveles registrados durante el año anterior y que, luego del pico alcanzado a mediados de 2025, atraviesa una etapa de mayor estabilidad, aunque sin recuperar completamente aquellos valores.
Menos empleo industrial
Uno de los datos que genera mayor preocupación es la evolución del empleo industrial registrado.
En abril de 2026 se contabilizaron 30.621 trabajadores registrados en la industria entrerriana. El dato representa una caída interanual del 1,6% y una disminución acumulada del 0,9%. El informe destaca que se trata de un deterioro lento pero sostenido que se viene observando desde 2023.
El comportamiento, además, no fue uniforme entre las distintas ramas industriales.
El procesamiento de carnes concentró el 26% de la caída del empleo, mientras que los productos de madera representaron otro 13%. También se registraron bajas en el aserrado y cepillado de madera, los productos lácteos, muebles y colchones y productos farmacéuticos.
En sentido contrario, algunas actividades generaron puestos de trabajo. Entre ellas se destacan la elaboración de bebidas, la fabricación de papel y productos de papel, la producción de maquinaria y la fabricación de productos plásticos. El informe indica que el procesamiento de carnes y la actividad forestoindustrial concentraron en conjunto el 46% de la disminución del empleo industrial.
El consumo industrial de energía creció
En contraste con la evolución del empleo, la demanda de energía eléctrica industrial mostró una variación positiva.
Durante junio de 2026, la industria entrerriana demandó 80.471 MWh, lo que representa un incremento del 8,1% respecto de junio de 2025. En el acumulado del año, el aumento alcanza el 2,6%.
Según el análisis incluido en el informe, el consumo industrial se mantiene relativamente estable y el incremento registrado constituye una señal de mayor actividad en determinados sectores, aunque todavía no alcanza para hablar de una expansión generalizada de la industria.
Exportaciones: un fuerte crecimiento
Uno de los datos más positivos del informe corresponde al desempeño exportador de Entre Ríos.
Durante 2025, las exportaciones provinciales alcanzaron los US$ 2.116 millones, registrando un crecimiento del 52% respecto del año anterior y del 41% en comparación con el promedio de los últimos cinco años.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por los productos vinculados al sector agropecuario y agroindustrial. Los productos primarios aumentaron sus exportaciones un 61% interanual, mientras que los productos agroindustriales crecieron 26%. Por su parte, el resto de las exportaciones industriales mostró una mejora del 36% respecto de 2024, aunque permanece 7% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
Un escenario industrial con luces y sombras
Los datos reunidos por la Unión Industrial de Entre Ríos muestran así un panorama heterogéneo. La provincia cuenta con sectores que atraviesan una etapa de crecimiento, como la producción porcina, la molienda de soja, las bebidas y algunas ramas de la industria metalmecánica, mientras otras actividades presentan retrocesos.
La principal señal de alerta se encuentra en el empleo industrial, que continúa descendiendo de manera gradual, especialmente en actividades vinculadas al procesamiento de carnes y al complejo forestoindustrial. Al mismo tiempo, el crecimiento de la demanda energética y el fuerte desempeño de las exportaciones muestran que existen sectores con capacidad de producción y expansión.
En este contexto, el informe de coyuntura describe una industria entrerriana que no atraviesa un escenario de contracción generalizada, pero tampoco presenta una recuperación uniforme. La evolución durante los próximos meses dependerá, en buena medida, de la capacidad de los sectores que actualmente crecen para sostener esa dinámica y de la posibilidad de revertir la pérdida de actividad y empleo en las ramas que continúan en retroceso.
FUENTE: Informe de Industria





























